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| Alicia
de Jesús Hernández Padrón: “Después de muchos años de
espera los familiares de los desaparecidos en los pozos de
Arucas podrán dar una sepultura, como merecen, a los restos de
su seres queridos” |
Después de sus investigaciones, ¿qué novedades hay con
respecto a los pozos de los desaparecidos?
¿Se ha podido aclarar algo sobre el tema?
A raíz de las investigaciones llevadas a cabo tanto por la
Asociación por la Memoria Histórica de Arucas (AMHA), como por la
Concejalía de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Arucas se han
podido documentar cuatro pozos en los que se suponen que fueron
arrojados los cuerpos de los desaparecidos, si bien eran conocidos
por la tradición oral, su ubicación exacta, así como sus
características han sido documentadas a raíz del inicio del
expediente administrativo de recuperación de los restos de los
desaparecidos durante la represión franquista. Asimismo, gracias a
la AMHA se ha podido ampliar la identificación de los desaparecidos,
ya que si bien se conocían algunos nombres a través de las
investigaciones históricas, la citada AMHA ha complementado los
datos existentes.
¿Cómo surge esta investigación? ¿Quizá el asunto había quedado ya
casi en el olvido?
La iniciativa surge a través de un escrito de iniciativa popular, en
2003, posteriormente su funda la AMHA. En la memoria colectiva se
conocen los hechos, sobre todo la gente de mayor edad, si bien hasta
hace algunos años, incluso hoy día, algunas personas son remisas a
hablar de estos lamentables hechos. En ese sentido, la AMHA ha realizado
una importante labor a la hora de convencer a algunas personas para que
faciliten datos y testimonios, algunos de los cuales han sido expuestos
en la exposición los pozos del olvido, así como en las I Jornadas de
Debate sobre los desaparecidos en Canarias.
El 13 de enero del presente año se ha publicado en el BOE que se
ha declarado como bien de interés cultural. ¿cómo
queda esto en la memoria colectiva?
En el Boletín Oficial de Canarias, con fecha de 13 de enero de 2006,
se publicó la incoación de expediente para declaración de Bien de
Interés Cultural (BIC), con la categoría de Sitio Histórico, a favor de
los pozos de los desaparecidos en Arucas, a raíz de la solicitud de una
iniciativa popular (371 firmas) realizada ante el Ayuntamiento de Arucas,
siendo, precisamente el Ayuntamiento de Arucas el que, como institución,
solicitó al Cabildo la declaración de BIC. Sin duda esta incoación
supone un reconocimiento de estos hechos históricos que conllevaron la
desaparición de más de sesenta aruquenses, así como un número
indeterminado de varones procedentes de otros términos municipales, que
merecen y deben tener un reconocimiento público, para tratar de no
olvidar que los derechos fundamentales democráticos, especialmente el
derecho a la vida y a la libre expresión, son aspectos básicos,
necesarios y primordiales, que están unidos de forma inherente al
espíritu humano.
El Ayuntamiento de Arucas solicitó la recuperación de los restos
humanos de los desaparecidos para su
identificación y legítima devolución a sus
familiares, ¿cómo está este tema? ¿qué dicen los familiares?
El Ayuntamiento de Arucas ha realizado un verdadero esfuerzo, dentro
de sus limitadas posibilidades, para intentar recuperar los restos
humanos de los desaparecidos. En ese sentido, se ha redactado un
proyecto de excavación arqueológica en el pozo del Llano de las Brujas,
en Montaña Blanca. Este proyecto, que a su vez posee un proyecto de
ingenería de minas (financiado en su redacción por este Ayuntamiento),
contempla además de la obra civil de ingeniería para acceder al interior
del pozo y la excavación arqueológica, la identificación de los posibles
restos humanos, a través de estudios antropológicos, forenses y
genéticos (con estudios de ADN).
Además, desde el Ayuntamiento de Arucas se han solicitado y mantenido
constantemente en estos años encuentros con diversas administraciones
(Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria, Cabildo de
Gran Canaria, Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid y Gobierno de Canarias)
para buscar respaldo, especialmente, económico, y poder así ejecutar las
obras y los estudios. En estos momentos, se está pendiente de la
financiación para la excavación arqueológica en el citado pozo del Llano
de Las Brujas a través de la Dirección General de Cooperación y
Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias.
Consideramos que los familiares de los desaparecidos deben estar
expectantes con el inicio de las obras, pues después de muchos años de
espera podrán dar una sepultura, como merecen, a los restos de su seres
queridos.
Después de 70 años, ¿aún perdura este trágico suceso en la mente
colectiva?
Podemos afirmar que después de casi 70 años, todavía estos hechos han
quedado grabados en la memoria colectiva, especialmente entre las
personas mayores, así se demuestra en los testimonios recogidos en estos
últimos años.
¿Ha sucedido algo así en otro lugar del mundo?
A raíz de los contactos de AHMA con otros colectivos similares y de
los estudios y análisis bibliográficos realizados desde el Ayuntamiento
de Arucas, hemos sabido que en otros puntos de la Península Ibérica se
arrojaron cuerpos de desaparecidos y ajusticiados durante la Guerra
Civil al interior de pozos, tal fue el caso del Pozo Fortuna, que se
ubica en Mieres (Turón, Asturias), al que fueron lanzadas, al menos,
unas 30 personas. Otros pozos empleados para arrojar los cadáveres de
republicanos son los del Caudé (Teruel), de 84 metros de profundidad, en
el que se estima fueron arrojadas unas 1.005 personas, después de ser
fusiladas, así como el pozo que se ubica en la localidad de Pajares de
Adaja (Ávila), al que fueron arrojadas 7 personas. También se sabe que
durante la represión republicana, se emplearon diversos pozos en La
Mancha para arrojar a miembros del bando franquista, tal y como fue el
caso, entre otros, del pozo de la mina de Camuñas en Ciudad Real. En
otros países, como Guatemala, en la localidad de Dos Erres, en el año
1982, fueron asesinadas unas 162 personas que fueron arrojadas a un pozo
de 12 metros de profundidad.
Resumen de la conferencia: LOS POZOS DE LOS
DESAPARECIDOS DURANTE LA REPRESIÓN FRANQUISTA DE 1937 EN ARUCAS
La presente comunicación pretende aportar alguna luz sobre los
luctuosos e ignominiosos actos que acaecieron, a comienzos del año 1937,
en el municipio de Arucas, que tuvieron lugar como una de las terribles
y nefastas consecuencias del Golpe de Estado efectuado el 18 de julio de
1936 y de la posterior Guerra Civil desatada en el Estado Español y, que
conllevaron la desaparición de, al menos, unos 66 vecinos de este
término municipal, así como de 13 vecinos del término de Gáldar y, tal
vez, de otras personas más (de las cuáles se desconoce su número exacto)
vecinas de otros municipios del norte de la isla de Gran Canaria, que
previamente habían sido detenidas y torturadas, para posteriormente ser
arrojadas (algunas aún vivas, otras ya muertas), según la tradición
oral, al interior de cuatro pozos (algunos de los cuales poseerían una
profundidad superior a los 100 metros) que se emplazan en el mismo
municipio de Arucas. Dichos pozos son los denominados Pozo del Puente
del Barranco de Arucas, Pozo del Llano de las Brujas, en Montaña Blanca,
Pozo del Puente del Barranco de Tenoya y Pozo de la Vuelta del Francés
(La Jimona, Visvique). Este estudio relativo a los desaparecidos surge a
raíz de una iniciativa popular (de la que luego partió la fundación de
la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas, AMHA), en el año 2003,
de solicitud ante el Ayuntamiento de Arucas de la recuperación de los
restos humanos de estos desaparecidos, para su identificación y legítima
devolución a sus familiares, así como la declaración como Bien de
Interés Cultural, a favor de los citados pozos, con la categoría de
Sitio Histórico (cuestión esta última que se ha visto cumplida con la
publicación en el Boletín Oficial de Canarias, con fecha de 13 de enero
de 2006) del Decreto por el que se incoa el procedimiento para la
declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio
Histórico, a favor de los pozos de los desaparecidos en la Guerra Civil
Española). A pesar de transcurrir casi 70 años desde que se cometieron
estos abominables y lamentables hechos, todavía en la memoria de las
personas de más avanzada edad de Arucas, así como los familiares
descendientes de estos desaparecidos, perdura el recuerdo del secuestro
y asesinato de estos hombres defensores del orden constitucional y de
las libertades y de su trágico fin en el fondo de unos pozos que, lejos
de pasar inadvertidos, son conocidos y reconocidos como tumbas
silenciadas, que si bien se han intentado silenciar e, inclusive,
olvidar, siguen patentes y latentes en la memoria colectiva.
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