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| FRANCISCO MORALES PADRÓN.
Coordinador del
Coloquio de Historia Canario-Americana |
Francisco Morales Padrón (Gran Canaria, 1923) es profesor emérito
de la Universidad de Sevilla desde 1989. Licenciado en Historia de
América por la Universidad de Sevilla, es doctor en Historia de
América con la máxima nota por la Universidad de Madrid (1952),
colaborador científico del CSIC por oposición, en excedencia,
Catedrático de la Universidad de Sevilla en la cátedra de Historia
de los Descubrimientos Geográficos entre 1958-1988. Durante su
trayectoria profesional ocupó distintos cargos académicos, desde
vicedecano y decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Sevilla, director de varios departamentos.
Una labor docente e investigadora ejercida además en la Escuela
Diplomática Española, las universidades de Florencia, Puerto Rico,
Varsovia, San Miguel de Tucumán, Hispanoamericana de Santa María de
la Rábida y el Instituto Pedagógico de Caracas. Y, por supuesto, en
la Universidad de Sevilla, donde ha formado a miles de historiadores
y dirigido decenas de tesis doctorales y tesinas. Asimismo es autor
de casi medio centenar de libros, casi todos sobre Historia de
América, así como algunos relatos como Adviento de Adolescencia y
Caminos de la Tarde. En su amplio currículum cabe destacar su labor
como director del Anuario de Estudios Americanos entre 1950 y 1975,
de la Revista de Historiografía y Bibliografía Americanista, de la
que además es fundador; la Colección Guagua e Ínsulas de la Fortuna,
ambas editadas por el Cabildo de Gran Canaria; y la coordinación
desde 1976 de los Coloquios de Historia Canario-Americana en la Casa
de Colón de Las Palmas de Gran Canaria.
El autor de Así fue la vida de Romana Padrón posee numerosas
distinciones, como Doctor Honoris y Causa por las universidades de
Attila Josef de Szeged (Hungría) y Génova; la Encomienda con placa
Alfonso X El Sabio, la Orden al Mérito Civil del Gobierno Peruano, la
Orden Andrés Bello, segundo grado, de Venezuela, el Can de Plata del
Cabildo de Gran Canaria, Hijo adoptivo de la ciudad de Las Palmas de
Gran Canaria y predilecto de su pueblo natal, la Villa de Santa Brígida.
Entre los premios que posee destacan el Premio Canarias de Acervo
Socio-Histórico (1990) y el Premio Andalucía de Humanidades Ibn Jatib
(1995). A su vez es miembro correspondiente de las Reales Academias
Española de la Lengua y de la Historia, de las Academias nacionales de
la Historia de Portugal y Argentina; de la Societé des Americanistes
(París); y pertenece a organismos de México, Honduras, Panamá, Puerto
Rico, Venezuela, Brasil, Argentina, Paraguay, Perú, etc.
Usted lleva 30 años coordinando el Coloquio de Historia
Canario-Americana, una ardua tarea…
No ha sido nunca ardua porque tenido unos consejeros de Cultura
óptimos siendo variadas sus ideologías, y luego porque al frente de la
Casa de Colón ha habido siempre gente como Alfonso Armas o Elena Acosta,
que no tengo palabras qué ponerles… Al principio el Coloquio se
celebraba con gente de Las Palmas de Gran Canaria, y especialmente de la
Casa de Colón, pero echábamos mano de la gente de Tenerife. La
Universidad de La Laguna colaboraba cuando aún no existía la Universidad
de Las Palmas de Gran Canaria. En general, durante este tiempo las
relaciones han sido buenas con todas las universidades y con todo el
mundo. Ahora mismo me encuentro en un momento en el que vivo lejos y
retirado del mundanal ruido.
¿Qué lugar ocupan los Coloquios de Historia Canario-Americana en
la historiografía canaria?
Suponen un avance, unas conquistas y un alumbramiento desde muchos
ángulos de la Historia de Canarias. Quiero destacar varias cuestiones:
primero, se han aclarado muchos aspectos de la historia isleña; segundo,
ha aumentado el número de profesionales; y tercero, hemos conseguido
llegar a notables figuras de la historiografía europea y americana, que
por fin han comprendido la Historia de Canarias.
Además, he de decir que estos coloquios son muy familiares. La
arquitectura de la Casa de Colón facilita un trato muy positivo entre
todos. Es más que un encuentro entre historiadores, es un encuentro
vivencial.
¿Podríamos decir, pues, que estos encuentros han servido de
plataforma a numerosos investigadores?
Sí. Ha habido un interés no sólo por parte de los profesionales de
Canarias, sino también por parte de los profesionales de fuera. Por
estos Coloquios han desfilado profesionales de España y de fuera de
España también.
Después de tantos Coloquios, ¿aún queda algo por decir?
No se ha descubierto el huevo de Colón, pero se han alumbrado
distintas facetas como, por ejemplo, la demografía, la inmigración como
fenómeno a la inversa, etc. Me refiero a que gracias a las
investigaciones de son Antonio Rumeu de Armas la Historia de Canarias ha
aumentado 100 años. Ya sabemos cómo ha sido el tráfico entre las Islas y
América. Hemos comprendido a saber qué fuentes hay en otros archivos
sobre nosotros. Una de las notas negativas de nuestra historia es la
pobreza de fondos. Por ejemplo, para investigar sobre el tema de la
piratería hay que viajar mucho.
Uno de los aspectos que se tratarán en este XVII Coloquio de
Historia Canario-Americana será la inmigración, un tema de rabiosa
actualidad en los medios de comunicación nacionales y también
internacionales. ¿Cuál es su opinión sobre este tema?
No le diría que nos están devolviendo lo que nos llevamos, pero lo
tengo muy en cuenta. Es un tema bastante complicado. Recordemos que el
papel de Europa en África no ha sido muy positivo ni admite
comparaciones Europa-América. África no se ha preocupado por
modernizarse y por explotar honradamente sus riquezas. ¿Quiénes son los
que montan las mafias? El fenómeno es complicado. Tenemos que tener en
cuenta que nosotros fuimos mucho a África en busca de riquezas y mano de
obra. Y luego está el problema de la demografía. El hombre que viene es
de color y eso repugna siempre al blanco. Hay racismo en Europa, en
América y en España, aunque sea a pequeña escala. Hay una especie de
animadversión por un pueblo hacia otro. Ha habido cierto racismo, y en
este punto he de aclarar que no es lo mismo el negro que el moro. Son
dos cosas diferentes.
Usted ha publicado numerosos libros sobre la historia de Canarias,
de Sevilla y de América. Algunos de estos libros han sido publicados por
el Departamento de Ediciones del Cabildo de Gran Canaria. ¿Está
trabajando actualmente en algún proyecto?
Sí. He publicado numerosos libros sobre la historia de Canarias. La
edición crítica de las Crónicas de la Conquista es uno de ellos. Ya va
por la segunda edición. EL libro La historia del comercio
latinoamericano ya es un clásico. Además, tengo numerosas colaboraciones
literarias como las Cartas a Dácil, que me ha publicado el departamento
de Ediciones del Cabildo. Ahora trabajo en la visión que han tenido los
extranjeros de Sevilla. El librito se va a llamar Otro panorama de
Sevilla. Se trata de recoger cómo han visto los visitantes lo negativo
de Sevilla. También tengo otro proyecto autiobiográfico literario con
una pequeña empresa editorial. El libro, que está listo para imprimir y
que tendrá muchas fotografías mías, se llamará Mirando hacia atrás.
Saldrá a la luz antes de Navidad.
Uno de los dos seminarios de esta edición del Coloquio de Historia
Canario-Americana gira en torno a Colón y las Islas del Atlántico con
motivo del V Centenario de su Muerte. Después de tanto tiempo, ¿aún
quedan cosas por decir del Amirante?
El tema de Colón para este seminario de me ocurrió a mí, aunque me
tiene harto el hecho colombino. Yo iba a escribir El huevo de Colón y el
hueso de Colón. No hay cosas nuevas. Lo único nuevo era la aclaración
del origen y los restos de Colón. ¿Cuáles eran los auténticos? En parte
ya está aclarado. Se sabe ya que parte de los restos que hay en Sevilla
son de Colón. De los científicos que han llegado a estas conclusiones
hay más de uno en nuestro Coloquio. Luego hay otros aspectos
relacionados con Colón que se tratarán en el encuentro, como las
diferentes visiones que el europeo tiene del indio.
El XVII Coloquio de Historia Canario-Americana ¿es una
continuación al anterior?
Efectivamente. Cada reunión bienal da la sensación de ser una
repetición del anterior, pero nosotros los historiadores sabemos que los
hechos no se repiten y que todo cambia, por eso existe el tiempo. El
tiempo lo hacen las cosas al variar. Sin embargo, cada encuentro bajo
los techos de la Casa de Colón da la sensación de ser cada uno
repetición del anterior. Pero no es así. Cada Coloquio es una
continuación del inmediatamente anterior. Los participantes unas veces
se repiten y otras veces vienen nuevos. Eso sí, cada uno de ellos es
consciente de que con sus trabajos la historia insular ha crecido.
Sabemos más de muchas cosas y nos vamos con el propósito de averiguar
más de nuestro pasado histórico.
En este XVII Coloquio de Historia Canario-Americana se van a
presentar las actas de la anterior edición…
Sí. El Departamento de Ediciones del Cabildo de Gran Canaria ha
publicado ya las actas del XVI Coloquio de Historia Canario-Americana,
además de los tres seminarios que tuvieron lugar en 2004. Recordemos que
uno estaba centrado en la Inquisición de Canarias –celebrado con motivo
del V Centenario de la creación del Santo Oficio-, otro versaba sobre
Isabel La Católica y el Atlántico –con motivo del V Centenario de su
muerte-, y el último trataba sobre El azúcar y el mundo atlántico. Pues
bien, estos tres seminarios han sido recogidos en tres libritos en los
que se han incluido todas las ponencias y comunicaciones del anterior
Coloquio. Los pensamientos y las investigaciones de los investigadores
de Canarias y el Atlántico han quedado materializadas en tres volúmenes.
Por otro lado, el cuadernillo de las actas incluye el índice de
ponencias por áreas temáticas de 2004, y un CD-ROOM que recoge todas las
ponencias en formato digital, un formato muy útil para nuestros
investigadores, que se van adaptando a las nuevas tecnologías.
En la presente edición, además de los dos seminarios sobre Colón y
sobre la Piratería, habrá ponencias y comunicaciones de varias áreas
temáticas… ¿Qué temas se tratarán este año?
Se trata de temas ya casi familiares en los que cabe resaltar los
estudios presentados sobre la Mujer y la historia, como por ejemplo la
ponencia Isleñas en Cuba: llenando panzas, construyendo identidades; los
referentes a la Historiografía, donde se tratarán temas como Canarias en
la enseñanza secundaria: posibilidades de la digitalización uso
didáctico de la prensa; dentro del área de Geografía y organización
territorial se van a hacer aportes sobre, por ejemplo, El emigrante
retornado a Gran Canaria desde Cuba, 1900-1940; también habrá estudios
sobre Historia política e institucional, como por ejemplo La influencia
de las Islas Canarias en el desarrollo del derecho común europeo en
Suramérica; sobre Historia Social, donde se tratarán temas como la
Historia de Canarias y fracaso escolar, o Los pozos de los desaparecidos
durante la represión franquista; sobre Historia Económica, como por
ejemplo las Empresas canarias en Latinoamérica; o sobre Arte, donde se
hablará, entre otros temas, del cementerio de Cristóbal Colón o de La
nueva escultura pública de Gran Canaria (1995-2005); y también tocantes
a la Arqueología, como La magia de los tatuajes en el mundo bereber o
los resultados de las Investigaciones arqueológicas en el Parque
Nacional de Garajonay.
Hablamos, pues, de un Coloquio que admite varios disciplinas a
parte de la Historia de Canarias propiamente dicha, pero en relación con
ella
Sin duda. El Coloquio de Historia Canario-Americana tiene un carácter
interdisciplinar. La Historia de Canarias se tiene que apoyar en otras
disciplinas como las que he nombrado. De esta manera es como podemos
tener una idea global de la Historia de Canarias.
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