| MARÍA EUGENIA MONZÓN PERDOMO: “Todavía no
podemos decir que las mujeres hayamos alcanzado la plena
igualdad en nuestra sociedad” |
Usted es la coordinadora del área de Mujeres e Historia. ¿Qué
temas se van a tocar en esta sección? ¿Cuáles son los más novedosos?
La sección de Mujeres e Historia es una de las más recientes del
Coloquio, está constituye la quinta edición en la que aparece de
manera diferenciada del resto de las áreas. En esta ocasión no son
muchos los trabajos que se han presentado, pero cada uno de ellos
aporta una visión singular de la situación de las mujeres en
Canarias en diferentes periodos históricos, tanto en el interior de
las islas como aquellas que se lanzaron a la aventura de la
emigración, concretamente a Cuba.
En esta ocasión iniciaremos la andadura de la mesa con una
comunicación que aborda la situación de las mujeres Canarias a raíz de
la conquista, la seguida comunicación presenta un salto cronológico muy
importante ya que nos acerca a la realidad laboral de las mujeres en la
actualidad, la cual se complementa con otra comunicación que aborda la
construcción de los estereotipos culturales centrándolo en el caso de la
Atalaya de Santa Brígida. La visión desde el exterior nos la aporta la
comunicación centrada en las isleñas en Cuba.
Cada uno de ellos comporta novedades en si mismos, ya que como
sabemos es un ámbito de investigación que en Canarias se halla todavía
en pañales.
Usted impartirá también una conferencia sobre Las mujeres canarias
tras la conquista a través del ordenamiento jurídico. ¿Podría
facilitarnos las claves de sus investigaciones y las conclusiones?
La comunicación que presento en este coloquio se inscribe en una
investigación más amplia que pretende estudiar a las mujeres en los
ámbitos públicos. En esta ocasión hemos usado una fuente documental muy
concreta como es el ordenamiento jurídico del que se dota el
archipiélago tras la conquista, en el podemos observar cómo aparecen
mencionadas las mujeres, en que aspectos se reconoce la presencia de las
mismas. En la presente investigación hemos podido conocer las
restricciones legales que se impone a las mujeres para su acceso al
mundo laboral o los condicionamientos morales que se argumentan para su
separación de los espacios públicos todo ello coincidiendo con la moral
de la época.
No obstante, también hemos podido constatar como las mujeres eluden
las normas impuestas y las encontramos participando en las actividades
laborales de la época.
¿En qué ha cambiado la situación de la mujer desde la época de la
Conquista hasta ahora?
Evidentemente mucho ha llovido desde entonces y también para las
mujeres, en este sentido yo diría que para nosotras, desde las últimas
décadas del siglo pasado a nuestros días, se ha producido una verdadera
tormenta. Es indudable la presencia de las mujeres en todos los ámbitos,
e incluso podríamos decir que en muchos de ellos está adquiriendo un
verdadero protagonismo lo cual contrasta con la absoluta invisibilidad a
la que han sido sometidas las mujeres a lo largo de la historia.
¿Cuál es la situación actual de la mujer canaria? ¿Podemos hablar
de la mujer canaria o de la mujer en general?
Yo en principio no hablaría de "mujer", ya que ello implica la
existencia de un arquetipo, un estereotipo al cual debe ajustarse la
categoría mujer. Desde mi punto de vista debemos hablar de mujeres ya
que somos muchas y diferentes. No obstante lo que no podemos negar es
que la situación de las mujeres ha cambiado sustancialmente en las
últimas décadas del siglo pasado, fundamentalmente en la cultura
occidental en el que nos inscribimos las mujeres canarias. El acceso de
las mujeres a la educación y la cultura, la demanda creciente de empleo
remunerado, la conquista de determinados derechos han colocado a las
mujeres, en escaso espacio de tiempo, en una situación radicalmente
distinta de las que vivieron nuestras madres o abuelas. A pesar de ello
todavía no podemos decir que las mujeres hayamos alcanzado la plena
igualdad en nuestra sociedad, la todavía constante presencia de las
mujeres en la sección de sucesos siendo víctima de violencia, nos habla
de ello.
Otra de las conferencias tratará sobre la actividad laboral
femenina en el sur de Gran Canaria. ¿Podría desvelarnos algunas de las
claves de esta comunicación y cuál es la situación actual de la mujer
canaria en el terreno laboral?
Como he precisado anteriormente la situación de las mujeres ha
cambiado enormemente en los últimos tiempos, en el terreno laboral nos
hemos convertido en demandantes de empleo, hemos incorporado a la
conceptualización en este terreno de la economía la distinción entre
trabajo y Empleo, las mujeres hemos trabajado a lo largo de la historia
y durante toda nuestras vidas, lo que no se nos ha reconocido
históricamente es el derecho a percibir un salario por el trabajo
realizado.
Esto hace también que actualmente las condiciones laborales de las
mujeres sean peores que las de los varones, baste las cifras que se
daban a conocer con motivo de la celebración de la pasado 8 de marzo,
Día Internacional de las Mujeres, en el estado español las mujeres
cobramos un 40 % menos que los hombres desempeñando el mismo trabajo.
Resumen de su conferencia: LAS MUJERES
CANARIAS TRAS LA CONQUISTA A TRAVÉSDEL ORDENAMIENTO JURÍDICOJUEVES 5
El estudio las mujeres en la historia ha avanzado enormemente en las
últimas décadas, tanto desde el punto de vista de las aportaciones
teóricas como metodológicas. La profundización en ambos aspectos han
hecho que la historia de las mujeres y las relaciones de género se
hallen presentes en todos los campos de estudio de la historia, las
aportaciones historiográficas realizadas en las últimas décadas ha
puesto de manifiesto la presencia de las mujeres en todos los ámbitos de
la vida. La consabida limitación a la investigación que viene impuesta
por la ausencia de fuentes que aborden directamente la “cuestión de la
mujer” ha sido ampliamente superada por la aplicación de unas
herramientas analíticas apropiadas, el concepto de género, y de una
metodología apropiada a las características del colectivo humano a
estudiar.
Es por ello que al plantearnos la presencia de las mujeres en el
ordenamiento jurídico de Canarias tras la conquista, nos proponemos
desvelar la consideración social que sobre las mujeres proyectaban
dichas fuentes. Uno de los apartados en el que nos centraremos será la
participación de las mujeres en el ámbito de la producción. El
reconocimiento de éstas en las esferas de la producción es un hecho
tardío en la sociedad occidental. Las normativas que regulaban el acceso
de la población femenina al mundo profesional son mayoritariamente
restrictivas, lo cual no concuerda con una realidad que nos habla de la
presencia habitual de las mismas en determinados sectores de la
producción, cuando no del protagonismo en algunas actividades. En el
caso de las Islas Canarias, concretamente en las islas de realengo
sujetas a la Corona por derechos de conquista, el divorcio entre la ley
y la práctica es algo patente.
En una sociedad de frontera como la canaria, que se va conformando a
partir de la conquista a fines del siglo XV, la aplicación de las normas
se realiza de una manera más laxa, la necesidad de mano de obra en la
fase de repoblación y la menor capacidad de control por parte de las
instituciones hace que la presencia de las mujeres escape, en cierta
medida, a la vigilancia de las autoridades. El catálogo de profesiones
“oficialmente” desempeñadas por las mujeres no es muy amplio, se
circunscriben a las nominadas, preferentemente en femenino, en las
ordenanzas municipales: la venta en los mercados, la producción de pan,
trabajos de jornalería en los campos, algunas actividades del sector
textil, la prostitución, etc. Las ordenanzas canarias, al igual que los
ordenamientos peninsulares en las que buscaron inspiración, reflejan
escasamente el desempeño de las actividades reguladas en las mismas.
Si queremos conocer el funcionamiento cotidiano hemos de contrastar
esta información con la documentación emanada del propio Cabildo que en
el seguimiento que debe hacer a las distintas actividades nos informan
de las vicisitudes que sufren estas mujeres trabajadoras, que insertas
en el mundo de la producción o del comercio tratan de eludir las
limitaciones impuestas. Al tiempo, observamos que las restricciones de
género se sitúan en un segundo plano cuando se trata de hacer cumplir lo
establecido por la ley. En cuanto a las fuentes que utilizaremos en el
presente trabajo cabe destacar la recopilación de las ordenanzas
municipales, las actas del Cabildo de Tenerife y las actas del Cabildo
de Gran Canaria, además de otros expedientes municipales recogidos en la
documentación del Antiguo Cabildo de Tenerife. Así mismo, los protocolos
notariales nos aportan datos que contrastan con la legislación vigente.
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